jueves, 27 de agosto de 2009

La lluvia ácida no es un cuento chino

Industrias en China, lugar que antes de la llegada del ser humano era un simpático paraíso natural


China consiguió reducir en cuatro años un 9 por ciento sus emisiones de dióxido de azufre (SO2), principal causante según los científicos de la lluvia ácida, pero ésta sigue afectando el país a los mismos niveles que antes por la llegada de nuevos contaminantes a su atmósfera, según un estudio publicado hoy. El estudio científico, del que se hace eco la revista económica especializada "Caijing", indica que China ha logrado que las emisiones de dióxido de azufre hayan bajado hasta los 23,21 millones de toneladas en 2008, lo que no se ha visto acompañado de una reducción de la lluvia ácida, que afecta a la mayor parte de las zonas habitadas del país.
Ello, según los investigadores, se debe a un aumento en ese mismo periodo del 40 por ciento en las emisiones de óxidos de nitrógeno, procedentes, al igual que el SO2, de las centrales de energía térmica (obtenida del carbón, principal fuente de energía en China).
La reducción de SO2 supone que China está cumpliendo los objetivos de reducción de emisiones que se había fijado en el plan quinquenal 2006-2010, pero al precio de aumentar la contaminación con partículas que no estaban incluidas en los planes de mejora medioambiental.
Yang Jintian, experto del Ministerio de Protección Medioambiental chino citado por "Caijing", reconoció que este proceso "ha anulado parcialmente los efectos positivos de la reducción de emisiones de dióxido de azufre" y pidió nuevas regulaciones para eliminar los contaminantes no controlados.
La información se publica el mismo día en el que el Legislativo chino ha aprobado una nueva ley para regular la lucha del país asiático contra el cambio climático, con vistas a mejorar los controles de polución en el país que emite más dióxido de carbono (principal causante del efecto invernadero) en el planeta.

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