jueves, 23 de julio de 2009

Australia y Nueva Zelanda se hacen arrumacos

A la izquierda, Australia; a la derecha las simpáticas islas que componen Nueva Zelanda. Después de tantos años observándose, era lógico el flechazo


El terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter ocurrido la semana pasada en el mar de Tasmania ha prococado que la distancia que separa a Australia y Nueva Zelanda se haya recortado en 30 centímetros. El director de Geo Net, el sistema de información terrestre de Nueva Zelanda, Ken Gledhill, señaló hoy que este terremoto tan potente habría causado graves daños en cualquier otra parte, pero que "Nueva Zelanda es muy afortunada" y lo que ha hecho el seísmo ha sido sólo acercar más este país a Australia.
El terremoto fue muy fuerte, pero sólo generó un pequeño tsunami con olas de un metro que se dejaron sentir en las costas suroccidentales de Nueva Zelanda. Además, la población de esta zona ya había sido alertada. A pesar de que el de la semana pasada fue el mayor terremoto registrado en 78 años en Nueva Zelanda, apenas provocó daños materiales en algunos edificios.
Pero mientras la costa del suroeste de la Isla del Sur se ha movido 30 centímetros, la costa este sólo se ha desplazado un centímetro hacia el oeste, explicó Gledhill en declaraciones recogidas por la prensa local.
Los seísmos son muy habituales en esta zona del planeta debido a que Nueva Zelanda está situada justo encima del punto de encuentro entre las placas australiana y del Pacífico.

No hay comentarios: