martes, 22 de febrero de 2011

Se hunden las Islas Marshall

Simpática imagen de Kwajalein, que puede que tenga que ser vista bajo el agua a no mucho tardar


Las Islas Marshall se encuentran en medio del Océano Pacífico: dos archipiélagos situados al noreste de Australia. Quizás nunca hayas escuchado hablar de ellas, pero pueden hacerse famosas por una terrible noticia: su desaparición.
La culpa la tienen los efectos del cambio climático. La crecida de los mares puede enterrarlas en agua en menos de 90 años. Se estima que el Pacífico aumentará su canal en 0,59 metros para 2011.
Sus 61.000 pobladores están muy preocupados. No sólo temen perder sus casas, sino también su cultura y su identidad. Incluso la de sus antepasados. "Hay cementerios a lo largo de la costa que están siendo erosionados, tumbas que están cayendo al mar.
Los habitantes sólo pueden levantarse y construir el malecón frente a sus casas", cuenta Kaminaga, el coordinador de asuntos climáticos de este diminuto estado insular.
El Gobierno de la República ya está pensando en el futuro. No tanto en cómo salvar sus islas, sino en la manera de proteger a sus habitantes. Es decir: ¿qué derechos tendrán como desplazados? ¿Se quedan esas personas sin Estado?
Dean Bialek, asesor legal de las islas, confiesa que se enfrentan a una situación totalmente nueva: "Los asuntos relacionados con los impactos climáticos no han sido reflejados adecuadamente en el marco legal internacional" .
Una de las primeras decisiones tomadas por las autoridades ha sido pedir asesoría al Centro para las Leyes del Cambio Climático, en la Universidad de Columbia.
El director de la institución, Michael B. Gerard, ya ha organizado una reunión urgente para el mes de mayo, donde participarán eruditos legales de todo el planeta. Hasta ahora, ya han desaparecido administrativamente otras naciones, como Yugoslavia, "pero ningún país del planeta ha desaparecido físicamente y eso es algo que no está contemplado en la ley", explica Gerard.
Entre las actividades de la población destaca la navegación basada en la posición de las estrellas y mapas hechos con conchas. También construyen sencillas y resistentes canoas. Sobre todo se les conoce por ser maestros del ancestral arte del tatuaje.
Sus elaborados dibujos impresionaron en 1529 a la expedición de su descubridor, Álvaro de Saavedra, que bautizó al archipiélago como “Las islas de los pintados”.